lunes, 14 de noviembre de 2011

Rojo

Primero solo es amistad. Una sincera amistad, comprensión, confianza, algo inocuo e indoloro. Después de eso, a veces surge la chispa. Ver a la otra persona de otra forma, es algo que llena de esperanza, valentía, fuerza. Tras un tiempo, esa chispa, muy de vez en cuando, se transforma en amor. Y ahí no hay vuelta atrás. Con el amor, llega el miedo. Miedo al rechazo, al abandono, a perder a esa persona. Y mínimamente, dependiendo de tu suerte, aparece ese amor en la otra persona, y ahí llega la felicidad, la pasión, la mejor etapa de uno mismo. Pero, siendo realistas, ésto no suele pasar. No hay sitio aquí para nosotros. No lo hay para ti y para mí. No hay sitio para los soñadores. No hay sitio para el romanticismo. No hay sitio para el amor.

Los locos, han hablado de amor. Los sabios, han hablado de amor. ¿Por qué pensar ahora que están equivocados?

No hay comentarios:

ii

contador de visitas