miércoles, 5 de noviembre de 2008

Crónica de un día lluvioso.

Llueve, eso se sobreentiende. Hace frío, pero con gotas de calor, ¿me explico? Lo dudo, pero sinceramente, me da igual. Llueve, eso es lo que importa. Voy caminando por el pasillo. ¿Qué coño pasa? ¿Aquí tabién llueve? No. Eso del suelo no es agua de lluvia. Debió ser el niño y su globo de agua. Dichoso niño, como lo odio. Podía ser un niño como otro cualquiera, pero no, es un hijo de la grandísima... su madre es una gran persona. Muy amiga mía, la verdad. Me llevó en coche una vez a mi casa. Aquel día no llovía. Pero hoy sí. ¿Porqué lloverá? Seguro que la culpa la tiene el niño. No detengo mi recorrido y bajo las escaleras. ¿Tengo algo que hacer esta tarde? Es igual, está lloviendo. Hoy toca tarde aburrida en casa. Ya estará hecha la comida. Habrá algo líquido seguramente. Sopa, o puré, porque llueve. Estoy harto, podía parar de llover. Salgo por la puerta empapado. ¿Porqué? Miro hacia dentro. Está lloviendo. Pero fuera no. Hace sol.

viernes, 26 de septiembre de 2008

Carta para Miriña

Querida amiga:

Hace ya algún tiempo que nos conocemos, y quería agradecerte todo lo que me has ayudado. De muchas depresiones me has sacado simplemente con tus palabras, que es lo único que en realidad necesito. Estás ahí siempre, aunque a veces sea un poco pesado, pero tú nunca me has dicho ni una frase borde, siempre buscas una solución a mis problemas, y yo, por supuesto, intento ayudarte en todo lo que está en mi mano. Sabes que estoy las 24 horas del día para ti, y que nunca he conocido alguien así. Por triste que esté, simplemente hablando contigo se me pone una sonrisa en mi cara. Por eso desde mi interior y con todo mi corazón te doy las gracias. Si como tú dices, yo me lo merezco todo… tú te mereces el doble. Y eso es algo que sabes. Gracias a ti he subido mi autoestima, y gracias a ello todo a mí alrededor ha mejorado. Yo ahora no tendría lo que tengo si no hubiese sido por ti. De hecho, si lo recuerdas, estas cartas las decidí escribir por ti, por eso también decidí dedicar la segunda a la persona más maravillosa del mundo (que quede claro que ESTA es la segunda carta). Pronto continuaré el blog con otros escritos míos, pues me dijiste que te gusta leerlos. Y a mi me gusta que los leas y luego me digas esas cosas que me suben la moral.

La verdad es que al hablar de ti se me acaban las palabras, pues no se ha inventado todavía ninguna palabra que refleje la mitad de lo maravillosa que tú eres. Puede que pienses que esto son solo frases, párrafos que se llevará el viento, pero te aseguro que no. Alguien como tú no se olvida en la vida. No me explico como estando tan lejos de ti puedo sentir que estás a mi lado cuando hablamos. Eso lo has hecho tú. Es la magia de la amistad.

Creo que no hace falta pedirte que no me olvides, pues creo que no lo vas a hacer, al igual que yo recordaré cada palabra de ánimo que me diste. Y tú también recordarás el abrazo que te daré cuando te vea, pues me van a tener que separar con una grúa.

Y aquí termina la carta a la chica más fabulosa y preciosa del mundo. Espero que nos veamos pronto, y que pase lo que pase, que sepas que siempre voy a estar aquí.

Te quiero.

Juan Carlos

lunes, 15 de septiembre de 2008

Carta a mi mismo

Querido yo:
Te escribo esta carta para mostrarte como eres y recordarte quien eres. Nunca llores, nunca te desilusiones, y lo más importante: nunca mires atrás, pues lo que atrás quedó solo es odio, tristeza, y también algunos buenos momentos. Eres una persona capaz de sacar una sonrisa a cualquiera, incluso en su peor momento, debes aprovechar ese don. Has tenido demasiados falsos amigos, cierto es, pero los importantes son los que aún te quedan, esos que siguen ahí en todo momento, ayudándote en lo que pueden. Tu deber es cuidarlos, porque merecen la pena. Ellos son los que de verdad te hacen sonreír simplemente pensando en ellos.
Tú eres esa persona que defiende sus ideales por encima de todo, sabes que nadie está por encima de ti, al igual que tú no estás por encima de nadie. Nunca has creído necesitar cariño, pues nunca te han dado mucho, pero sabes que te gusta oír algo bueno de ti de vez en cuando, y para eso tienes a tu gente, Miriam, Maider, Olga, y más personas que te lo demuestran día a día.
Una persona que no le importa lo que piense de él la gente, tú eres como eres y no deberías cambiar nunca. Siempre buscando el camino difícil, lo que más cueste, pues así te pones a prueba, ¿verdad? En el fondo eres un poquito cabezota, pero te da igual. Si quieres algo, sea como sea lo vas a conseguir, como si tienes que esperar tres años o más. Y aunque la gente te diga que no lo vas a conseguir… sabes que no tienes nada que perder, y si eso de verdad te importa tanto, tú luchas por ello hasta quedar exhausto. Si estás triste procuras no aparentarlo, para que los demás puedan pasárselo bien sin que les amargues el día. ¿Y tú piensas que eres una mala persona? Todos pensamos cosas malas de vez en cuando, pero tú en cuanto las piensas te arrepientes de ello. Eso no es ser mala persona.
Llevas una mala racha, es cierto. Las cosas no te van bien con tu familia, con tus amigos… en fin, casi nada va bien, pero no te preocupes, tarde o temprano llegarán tiempos mejores, alguien como tú se lo merece, o si no me crees, ya verás.
Bueno, creo que ya va siendo hora de despedirnos, nunca olvides quien eres, nunca dejes que nadie pise tus sueños, y lo más importante: nunca cambies.
Un saludo
Juan Carlos

domingo, 14 de septiembre de 2008

Desvario completo

una sombra oscurece mi corazón mientras el Sol se cubre entre lo lejos del horizonte. El temible rumor del silencio se cierne sobre mí,mientras escucho aterrado la voz más dulce y temida de la Tierra.

La muerte.

Caminando solo por el abismo. Una voz retumba en mi cabeza. Por fin me ha atrapado. Por fin soy suyo. Ahora no podré escapar. No merecería la pena. Cierro los ojos y me sumo en un sueño. ¿Quien sabe si se volverán a levantar mis parpados?

Solo ella.

tres días después me desperté incosciente. Mis ojos llenos de tierra no me dejaban ver el extenso terreno que se hallaba ante mí. Me despojé de lo que nublaba mi visión y contemplé el Bosque del Olvido. No sabía que había más allá del cubículo en el que me hallaba, pero tampoco sabía si ese era el lugar más seguro para estar.

Respiré hondo y dí un paso hacia lo desconocido.

siete horas caminando. Mis piernas estaban agotadas. Al fin escuché el sonido del agua. Salí corriendo guiándome simplemente por mi oído. Llegé a un pequeño arroyo de aguas cristalinas. Bebí hasta saciar mi sed y me senté a descansar un rato. Al momento una voz retumbó en mi cabeza:"No te detengas, elige hacia donde seguir. Hacia delante; el futuro, desiertos y guerras por el agua, hacia atrás; el pasado, dictaduras y esclavitud, hacia la derecha; el presente, guerras porque sí, racismo, destrucción sin fin, hacia la izquierda; lo desconocido."

Por segunda vez, respiré hondo, giré mi cuerpo y me fuí hacia el extraño bosque de mi izquierda

aquello era extrañamente hermoso. Cientos de luces se movían a mi alrededor, como revoloteando. Charlaban en un susurro inaudible. En una fracción de segundo, mis pies se hundieron en un socavón en el cual me quedé atrapado. Tras varios intentos comprobé que no podría librarme de aquello tan facilmente. No me quedaba otro remedio.

Me acomodé como pude y esperé.

sentí un susurro muy suave, una dulce voz hablaba en mi oido. Me decía que no me agobiara, que cerrara los ojos y que mi problema desaparecería. Mis parpados cayeron y taparon mi visión, mientras sentía como el pie se desencajaba del agujero en el cual se hallaba atrapado. En cuanto pude, me levanté y hice algo sin siquiera abrir los ojos.

Eché a correr sin saber donde

corrí sin mirar atrás hasta que choqué con un tronco. Mis ojos, ahora abiertos, contemplaron a mi verdugo. Un hombre de estatura media se alzaba ante mí. Portaba una espada de gran tamaño, casi tanto como él. Levantó la espada y sentí que se acercaba mi fin. La bajó con rapidez, y lo último que noté fue el acero corriendo por mi cuello.

FIN

ii

contador de visitas