lunes, 26 de diciembre de 2011
Diluvio
Como una noche sin luna. Como un mar sin color. Quizás esta sensación no sea tan placentera como prometía. No he hecho nada más que dar la espalda, pero un golpe en la cara es igual de doloroso que un golpe en la nuca. No podré esquivar esto eternamente, aunque tampoco puedo evitarlo. Pero no hay nada que hacer. Reir sin ganas es como comer sin hambre, o beber sin sed. No sacia, no llena, no motiva. No sirve absolutamente para nada. Los ojos muestran mucho más que las sonrisas. En su mirada podrás ver una vida ausente, carente de significado. Una mirada tan profunda como un abismo, en la cual te quedarás atrapado para siempre. Una jaula de sospechas cubre toda salida posible. No hay vuelta atrás, así se ha elegido, y así será, a pesar de que esas decisiones han sido tomadas inconscientemente. No hay escapatoría, estarás para siempre encerrado en esta cárcel. Una cárcel con nombre. Una cárcel de por vida.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario